no importa

la explosión ha eclipsado a la belleza,

la sutileza se perdió en el conjunto,

junto ideas mientras miro dentro y fuera,

¿qué ha pasado? para todos mismo rumbo,

las cadenas han llenado escaparates

que varían como la noche y el día,

a esta ritmo ya no hay liebre que se escape,

a este ritmo de tutú y comisarías,

y aunque en boca el sabor sea agradable,

en la traquea el corazón está agrietado,

pero eso la verdad que ya no importa,

porque nadie ve la traquea palpitando