intenté abarcarlo todo
y me quedó el tejado a medias,
prometí que volvería
y esperaste hasta el viento te llevó,
soñé con un instante,
un altar sin despedidas,
un lugar donde no busque una salida,
corrí por cada calle
con tu nombre arrepentido,
rebusqué por todas partes
pa encontrarte donde el viento te llevó,
en un pantano del norte
te encontré llena de heridas,
me abrazaste y al oído repetías,
qué más da,
unos rezan los disgustos,
yo los bebo,
que más da,
he tenido mil en mano y ya no quiero escapar,
porque aquí todo es distinto,
qué más da si el tiempo vuela
mientras vuele aquí contigo.