nace del silencio y del vacío una lagrima
que cálida recorre tu mejilla recordando
que el sol volvió a salir esta mañana y tiritando
ha quebrado todo lo malo que brotaba del
pasado,
un comienzo nuevo para todos,
guardar en el recuerdo el recuerdo de unos
pocos,
quitarle las espinas a una rosa para tocarla
y volver a reventar a carcajadas en tu cama,
volvimos de la muerte para avisarte que no hay
nada
más bonito que este amanecer trepando por tu
espalda,
la vida en un segundo, un minuto de silencio,
un abrazo y tus manos por mi cuerpo,
te quiero y lo siento
por no saber decirlo,
te quiero y lo siento,
lo bueno es un suspiro,
ayer tenía 15 hoy tengo 27,
he vuelto a las montañas
para ver si el tiempo vuelve
y no ha vuelto,
quizás esa es la magia,
vuelvo a cerrar los ojos
y aparece la nostalgia.